SNAPSHOT OF BARCELONA

30 jun. 2014


Como ya sabéis, la semana pasada aprovechamos el puente del Corpus para hacer una escapada a Barcelona. En este post, al que he dedicado muchas horas, he intentado resumir nuestra experiencia en la ciudad... ¡Espero que os guste!


BARCELONA GÓTICA
El primer día de nuestra escapada aprovechamos para recorrer el Barrio Gótico. Este barrio, situado en el distrito de Ciutat Vella, es el núcleo más antiguo y, en mi opinión, una de las zonas más bellas de Barcelona. Sus angostas y laberínticas calles medievales son el escenario perfecto para recorrer el centro de la ciudad sin prisas, disfrutar de su esencia y deleitarse con el paso del tiempo. Antes de nuestra escapada, leí en varias guías y opiniones de otros viajeros, que una de las plazas con más encanto de este barrio era la Plaza de Sant Felip Neri, así que era una visita obligada dentro de nuestro itinerario. Y es cierto, sin ninguna duda es el rincón con más magia de Barcelona. Un lugar silencioso, plácido, bello, donde el tiempo parece detenerse. La plaza está presidida por una pequeña fuente y dominada por la iglesia barroca de Sant Felip Neri. Junto a la iglesia encontramos una escuela con el mismo nombre. Cuando los niños de la escuela no juegan en la plaza y se escucha el silencio, casi se percibe el sonido de las bombas que cayeron del cielo aquel fatídico enero de 1938. Una placa en la plaza nos recuerda que el bombardeo de los aviones fascistas acabó con la vida de 42 personas, muchas de las cuales eran niños, que se habían resguardado en el refugio antiaéreo de debajo de la iglesia. Ahora, sin embargo, es curioso como los niños, ajenos a este terrible pasado, juegan bajo la sombra de las acacias, cuya flor desprendida tiñe de amarillo los adoquines, cubriendo el agua de la pequeña fuente.






RAMBLAS Y PLAZA CATALUÑA
La Rambla (o Ramblas) de Barcelona, es una de las calles más conocidas y transitadas de la ciudad. En ella conviven infinidad de puestos de flores, quioscos, músicos, estatuas vivientes y artistas callejeros que confieren a este paseo un carácter absolutamente singular y único. La Rambla es la arteria principal del barrio antiguo, conectando la zona del puerto con la Plaza Cataluña. Esta última, aunque no es la plaza más bonita de Barcelona, es un símbolo para la ciudad y un gran punto de encuentro. Un lugar con mucha vida, en el que una de sus principales atracciones, especialmente para los más pequeños, es poder dar de comer a las palomas. Cerca de la plaza, junto a la universidad, encontramos el Big J's Burguer, una hamburguesería típicamente americana con un ambientación de película, con música y vídeos de los años 50 y 60. Pero la decoración no seria nada si su carta no te trasladara también a estas décadas... Sus hamburguesas son caseras, 100% carne de buey. Además, puedes escoger el peso y personalizarlas a tu gusto. Otro de sus puntos fuertes son los postres. Yo os puedo hablar solo de la tarta de manzana con helado y canela, deliciosa al gusto y con una presentación muy singular, ¿no os parece?



 
LA BOQUERÍA
Otro de los lugares de visita obligada es El Mercado de Sant Josep, más conocido como La Boquería. Un rincón lleno de vida e historia con un increíble contraste de colores y actividad que hace los placeres de aquellos a los que les gusta contemplar. Ubicado en La Rambla, es el mercado más antiguo y completo de Barcelona, ofreciendo verduras, frutas, carne, pescado y miles de productos con una imaginativa presentación en paradas llenas de encanto. Su fama, sin embargo, ha hecho que los turistas lo abarroten y no es extraño que los extranjeros superen con creces en número a la gente local. Pero pese a la masificación, merece la pena entrar y deleitarse con el espectáculo diario de este escenario tan singular.




SAGRADA FAMILIA
Por supuesto, La Sagrada Familia no podía faltar en nuestro recorrido. Recuerdo que los andamios ya estaban cuando la visité en mi viaje de fin de curso, hace mil años... Y es que la obra cumbre de Antonio Gaudí comenzó a construirse en 1882 y todavía hoy está en construcción. Sin embargo, y pese a la continuación de las obras, es un templo Patrimonio de la Humanidad que todavía hoy maravilla a los millones de personas que lo visitan cada año. Pero el único tesoro del barrio no es La Sagrada Familia. Gaudí Bakery, resultó ser todo un hallazgo. Es un local precioso, cuidado al detalle y con un gusto exquisito. En el interior predomina el blanco, muy luminoso, que en contraste con los mosaicos de las paredes inspirados en el parque Güell convierten el local en un espacio moderno y muy agradable. El ambiente es tranquilo, con música chill out y un delicioso olor a galleta, donde es todo un placer tomarse un café, un té o una cupcake. En el exterior, una pequeña terraza con un par de mesas y sillas de forja blanca, rodeadas de pequeños maceteros, que conviven con el ir y venir de los turistas. Sin duda, un lugar con mucho encanto.




BARCELONETA Y PUERTO OLÍMPICO
El mar es uno de los principales atractivos turísticos de Barcelona y la Barceloneta su playa más emblemática. Es cierto que sus aguas no están muy limpias, pero es absurdo esperar unas aguas cristalinas en la playa de una gran ciudad. Sin embargo, lo que la hace especial no son sus aguas, sino el increíble ambiente que se respira. Nosotros pasamos el día en la zona norte, junto al Puerto Olímpico, dicen que esta zona es más tranquila pero, aún así, estaba abarrotada de gente. Los restaurantes, las terrazas, los pubs, las discotecas... es una playa con una increíble oferta de ocio en primera linea que me llamó mucho la atención, y en especial el Restaurante-Club Opium Barcelona, un espectacular multiespacio de diseño vanguardista y súper cool que, aunque aparentemente está dedicado al ocio nocturno, ofrece una carta sorprendente y muy cuidada. Su magnífica terraza está casi sobre la arena y es ideal tanto para comer o cenar, como para disfrutar de una copa y buena música.




TALLER DE GIN-TONICS
Una de las actividades que recordaremos con mucho cariño de nuestra estancia en la ciudad condal es el Taller de Gin-Tónics al que acudimos en "Ke Magdalenas", en pleno barrio de Gràcia. Un espacio dedicado a la generación de experiencias en torno a la cocina, tanto en su elaboración como en su degustación. Sus instalaciones son amplias y luminosas, de decoración vintage, con papel pintado en las paredes y un delicioso olor a tarta recién horneada. Germán fue el encargado de dirigir el taller, muy ameno e instructivo, en el que pudimos elaborar y degustar 7 recetas de gin-tónics con diferentes ingredientes. Además de aprender muchísimo, pasamos una tarde súper divertida, así que estamos deseando invitar a nuestros amigos para demostrarles todo lo que hemos aprendido ;)



 
CONTEMPLANDO BARCELONA
Si hay algo de lo que me gusta disfrutar cuando visito una ciudad es de sus vistas. Por eso, siempre intento buscar terrazas y restaurantes ubicados en altura para contemplar el espectáculo que ofrece el entorno urbano desde arriba. Ya os hablé en uno de mis post de la semana pasada del Pool Up del Hotel Silken Gran Havana, un Gastro Bar con piscina ubicado en la última planta del hotel desde el que se puede disfrutar de la Gran Vía desde una situación privilegiada. En su carta, podéis encontrar una amplia variedad de tapas y pinchos, con una cuidadísima presentación y un gusto exquisito. Tampoco podéis dejar de probar uno de sus cocktails, como este San Francisco, que entraba solo. Mmmm, buenísimo!


Otro de los lugares en los que pudimos disfrutar de unas inmejorables vistas de la Rambla y de la Plaza Cataluña es el Restaurante Bacco Barcelona. Instalado en un primer piso, Bacco es un lugar perfecto para disfrutar del espectáculo, la luz y el bullicio de una zona tan turística con toda la tranquilidad que se merece una buena comida.



Pero sin duda alguna, fue en nuestra cena de aniversario cuando pudimos contemplar las mejores vistas de la ciudad condal, desde la terraza del Restaurante El Xalet, ubicado en la ladera de Montjuic. Hace algunos años, acudí a cenar con unos compañeros a este restaurante. Estuvimos en Barcelona un par de días por motivos laborales, y aprovechamos una de las noches para acercarnos a cenar a El Xalet. Yo no conocía el restaurante, pero me quedé tan prendada de su cocina, de su ubicación y de sus vistas panorámicas que tenía clarísimo que si algún día volvía a visitar la ciudad, regresaría de nuevo. El ambiente es tranquilo y muy íntimo, con un estilo muy cálido y elegante.  Su cocina mediterránea ofrece una excelente calidad y gran variedad de platos con un toque de autor.


Y esto es todo. Mil gracias a todos los que habéis leído este larguísimo post. Espero de verdad que os haya gustado.
¡Feliz lunes!



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